Inspecciones que puede sufrir tu empresa



Las inspecciones tanto de Hacienda como de Trabajo son algo muy serio para cualquier compañía, con independencia de su tamaño y sector de actividad.

 

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Inspección de Hacienda

Es importante conocer las razones por las que Hacienda puede hacer una inspección tanto a pequeñas y medianas empresas como a autónomos.

Uno de los motivos más frecuentes es el de no presentar las declaraciones de impuestos en el tiempo oportuno. Las inspecciones también son habituales si se incluyen en las declaraciones gastos que en realidad no son deducibles. Los trabajadores por cuenta propia tratan de desgravar todos los conceptos posibles, pero no está permitido adjuntar pagos que no guardan ningún tipo de relación con la actividad laboral. Del mismo modo, hay que considerar las subvenciones, que deben aparecer en las declaraciones, excepto si cumplen una serie de requisitos por las que deben quedar exentas.

A todo esto, hay que sumar los descuadres entre las declaraciones trimestrales y anual. Como resulta lógico, la información que aparece en los documentos debe concordar. De lo contrario, puede deberse a una equivocación o a una omisión, y en ambos casos hay que responder ante Hacienda.

Es importante tener cuidado con los gastos excesivos. Si no entra dinero, es muy complicado que salga. Si una empresa apenas recibe ingresos pero, por lo contrario, tiene una gran cantidad de gastos, la inspección de Hacienda está casi asegurada. Debe haber un cierto equilibrio entre las ventas y las compras y, de no ser así, es necesario justificar el motivo.

¿Cómo actuar ante una inspección de Hacienda? Este organismo se puede retrotraer hasta cinco años, así que la documentación del último lustro del negocio debe estar perfectamente organizada. Negarse a colaborar o no aportar los documentos que el inspector demande, se puede calificar como obstrucción o resistencia. Por supuesto, si detecta alguna omisión en los registros o en los libros de la empresa, el responsable puede verse en graves problemas por incumplimiento de obligaciones contables.

Inspección de Trabajo

Se trata de un procedimiento mucho más rutinario de lo que se cree. De lo que se trata es de controlar y velar por el cumplimiento de las obligaciones legales en lo relativo a la contratación de empleados y Seguridad Social de las empresas y de los trabajadores. Puede surgir de diferentes formas: por iniciativa propia por parte de la Administración, por un accidente muy grave o en el que un empleado haya fallecido, por un plan autonómico o por una denuncia.

La primera fase de la visita consta de la visita, que puede ser con preaviso y sin él. No, no se le puede negar el acceso al inspector, siempre y cuando la compañía no tenga una autorización judicial. Es requisito obligatorio que el empresario esté presente, así como los delegados en prevención si los hay. El inspector puede adoptar medidas cautelares si lo considera necesario.

A continuación, las conclusiones a las que ha llegado el inspector le son trasladadas al empresario y al delegado en prevención. Se les hace entrega del requerimiento de subsanación y, si no se presenta toda la documentación solicitada, se abre un acta de infracción y una propuesta de sanción.

La documentación que solicita el inspector de Trabajo es la siguiente: partes de alta y baja de los empleados, recibos de los salarios durante un determinado periodo de tiempo, resumen de las horas extraordinarias, justificante de inscripción de la compañía en la Seguridad Social, contratos de trabajo, justificante de los pagos de los seguros sociales, escritura y constitución de la compañía, y modelo 036 o 037 de alta en Hacienda.