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¿Cuál es el principal objetivo del certificado IFS?



El certificado IFS (International Food Standard) está relacionado con el tratamiento de los alimentos. Este es uno de los temas de actualidad y que más preocupan a los consumidores: cómo han sido tratados los alimentos que van a consumir. Durante el proceso de decisión de compra, más allá del precio, valoran otros aspectos como la protección y la seguridad.

Pues bien, esta normativa tiene como objetivo prioritario la creación de un sistema de evaluación global para las compañías dedicadas al suministro y a la venta de productos de alimentación. De este modo, las empresas del sector en posesión del certificado IFS pueden garantizar y demostrar que todos sus productos llegan a los consumidores cumpliendo todos los estándares de calidad.

 

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¿Cuáles son los beneficios del certificado IFS?

Información nutricional

Actualmente, existe una cada vez mayor concienciación entre los consumidores de comprobar la información nutricional de los alimentos. Hay quienes buscan productos hipocalóricos para bajar de peso o quienes prefieren alimentos con un alto valor proteico para aumentar la masa muscular.

Pues bien, el certificado IFS garantiza que todos los productos y alimentos muestran la información nutricional que indica la normativa: valor energético, azúcares, grasas, cantidad de grasas saturadas, sales e hidratos de carbono. Además, todos los valores tienen que estar referidos a 100 ml o 100 mg.

País de origen

Además de la información nutricional, durante el proceso de decisión de compra los usuarios tienen muy en cuenta cuál es el país de origen de los alimentos que van a consumir. En el envase debe estar señalado de forma clara cuál es el país de origen para que los usuarios puedan conocer los potenciales ingredientes de cada zona, algunos de los cuales podrían causar reacciones alérgicas.

Etiquetado

El principal objetivo del etiquetado de los alimentos es que todo el mundo pueda leer las etiquetas sin ningún tipo de problema. Es por lo que, además de informar acerca de la composición nutricional de los productos, esta normativa indica que el etiquetado debe ser lo suficientemente grande y claro para que cualquier consumidor pueda entenderlo y leerlo de manera cómoda y rápida. En Europa, la fuente no puede ser inferior a 1,2 milímetros.

Alérgenos

Y, por último, cualquier componente alérgeno debe aparecer especificado en la etiqueta de manera mucho más visible que el resto de los ingredientes. El certificado IFS determina que los alérgenos deben estar resaltados entre el listado de ingredientes para que resulten más visibles.

Gracias al certificado IFS las compañías del sector alimentario pueden estar siempre al día en cuanto a la normativa, garantizando siempre la máxima calidad de los productos a los clientes. Los principales elementos de esta normativa son tres.

  1. Higiene del personal: en primer lugar, todos los empleados de la compañía en cuestión deben cumplir los requisitos de seguridad e higiene en el puesto de trabajo. Esto es fundamental para minimizar el riesgo de intoxicación alimentaria.
  2. Gestión de materiales extraños: sobre la gestión de materiales extraños, la empresa del sector de la alimentación debe establecer un protocolo para su tratamiento y almacenamiento.
  3. Materias primas: y, por último, esta normativa determina la obligación de especificar de manera detallada las materias primas.

¿Cómo obtener el certificado IFS?

Para obtener este certificado lo primero es ponerse en contacto con una compañía certificadora, de calidad y confianza. Es esta la responsable de cubrir todas las fases del proceso de certificación; desde el asesoramiento inicial hasta la otorgación del certificado. Una de las etapas más importantes es la auditoría. Además de evaluar cada una de las fases del proceso, también aporta un valor añadido a la compañía cliente ya que determina los puntos fuertes y débiles.