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Cómo te pueden ayudar las normas ISO para mejorar tu actuación medioambiental

14/11/2022

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Según datos ofrecidos por la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de los Estados Unidos, actualmente la Tierra emite más gases de efecto invernadero a la atmósfera que en los últimos 4,5 millones de años. A esto hay que sumar que la Antártida pierde cada año 151.000 millones de toneladas de hielo, equivalente al peso de la roca que compone el Monte Everest. Son datos que demuestran que el cambio climático es una realidad, y las empresas tienen la obligación de mejorar su actuación medioambiental.

La norma ISO 14001 es un estándar de carácter internacional de gestión ambiental que se puede aplicar en cualquier organización, independientemente de su sector de actividad y tamaño. El Sistema de Gestión Ambiental proporciona un ahorro de costes a las empresas gracias a la reducción de los residuos y un uso más eficiente de los recursos.

Teniendo en cuenta la creciente preocupación que existe en la sociedad por el cuidado del medioambiente, la norma ISO 14001 mejora la reputación de las compañías, lo que significa una ventaja competitiva. Esto se traduce en un aumento de las oportunidades comerciales y en la posibilidad de acceder a nuevos mercados.

 

ISO 14001: qué es y beneficios

La norma ISO 14001 de Sistemas de Gestión Ambiental permite a las empresas demostrar su compromiso con la protección del medioambiente. Para su implementación, se identifican y gestionan los riesgos ambientales asociados a los procesos internos de la actividad. Al demostrar altos niveles de cumplimiento medioambiental, las organizaciones mejoran su imagen de cara a los clientes y colaboradores.

Esta norma favorece la gestión de los procesos y garantiza el cumplimiento de la legislación vigente, lo que reduce el riesgo de sanciones y litigios. Esto también ayuda a facilitar el acceso a las subvenciones y otras fuentes de financiación.

El compromiso que adquieren las compañías con la sostenibilidad y el cuidado medioambiental es un gran valor añadido para todas aquellas que quieran adelantarse a su competencia y captar la confianza de su público objetivo.

 

Prácticas sostenibles en la empresa

Implantar una estrategia de sostenibilidad en la empresa es una de las mejores inversiones a corto y largo plazo, la cual permite el planteamiento de soluciones que repercuten en tres campos: social, medioambiental y económico. Para ello, lo primero y más importante es tomar consciencia de la cantidad de recursos que se consumen y conocer cuáles son los puntos de la cadena de valor que presentan ineficiencias.

Una de las medidas más relevantes es la de controlar y disminuir el consumo energético, lo cual se puede lograr con cambios tan sencillos como ajustar la temperatura de la climatización. Además, es importante la contratación de proveedores con compromiso ambiental, que estén en posesión de la norma ISO 14001.

El papel es uno de los materiales más utilizados en las organizaciones. Aunque es un recurso necesario, el abuso de este provoca problemas ambientales como el cambio climático y la deforestación. Para reducir o eliminar el uso de papel, la empresa debe promover el uso de sistemas de intercambio de archivos digitales.

La regla de las tres erres es esencial: reducir, reutilizar y reciclar. Se trata de una regla para cuidar el medio ambiente y que tiene como objetivo la reducción del volumen de residuos. Busca desarrollar hábitos de consumo responsable para reducir la huella de carbono.

Y, por último, es muy importante calcular la huella de carbono, que representa el volumen total de gases de efecto invernadero que una empresa produce como consecuencia de su actividad. Para reducirla o compensarla, las organizaciones pueden consumir energías renovables, realizar campañas de sensibilización, abonar impuestos verdes…