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Todo lo que necesitas saber sobre el control de alérgenos



Los alérgenos se definen como proteínas que pueden producir efectos dañinos en las personas, dando lugar a una alergia alimentaria. En el sector alimentario los alérgenos son considerados un gran peligro, de forma que es imprescindible establecer una serie de medidas preventivas y de control con el objetivo de proteger la salud de los consumidores.

Respecto a los síntomas más comunes de la alergia alimentaria son: enrojecimiento de la piel, hinchazón de ojos, estornudos, dificultad para respirar, vómitos, diarreas… En los casos más graves, puede dar lugar a la pérdida de conocimiento.

 

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Teniendo todo esto en cuenta, las compañías del sector alimentario deben establecer un programa de control de alérgenos, incluyendo una serie de medidas tanto de prevención como de actuación. Aquí es donde entran en juego los certificados de calidad.

Con el protocolo se pretenden garantizar tres aspectos. Por un lado, la adecuada formación y concienciación de todos los empleados de la compañía en relación con el control de alérgenos. Por otro lado, la implantación de buenas prácticas para evitar las conocidas como contaminaciones cruzadas. Y, por último, el pleno conocimiento de la naturaleza y calidad de las materias primas.

Certificados del control de alérgenos

ISO 22000 Seguridad Alimentaria

La norma ISO 22000: 2018 establece una serie de requisitos que debe cumplir el programa de gestión con el principal fin de asegurar la inocuidad de todos los alimentos durante las fases que componen la cadena alimentaria hasta llegar al consumidor final.

Los objetivos de este certificado de calidad son cuatro. En primer lugar, reforzar la seguridad alimentaria. En segundo lugar, favorecer la cooperación entre todas las partes que tienen alguna relación, tanto directa como indirecta, en la cadena alimentaria. En tercer lugar, fortalecer la confianza del consumidor final, algo muy importante en el proceso de decisión de compra. Y, en último lugar, minimizar los costes operativos.

EN 15593

La norma EN 15593 señala un conjunto de requisitos que debe cumplir un programa de gestión de la seguridad alimentaria para las empresas encargadas de fabricar y proveer los envases alimenticios, incluyendo la logística (almacenamiento y transporte). Es fundamental asegurar la plena inocuidad del envase cuando éste entra en contacto con el producto en cuestión.

Del mismo modo que otros certificados de calidad en relación con el control de alérgenos, uno de sus principales propósitos es reforzar la seguridad alimentaria de todas las etapas de la cadena de producción. Además, indica una serie de requisitos obligatorios para los sistemas de gestión de la seguridad alimentaria, al tiempo que mejora el rendimiento en la cadena de suministro.

IFS

IFS es un protocolo técnico desarrollado por diferentes empresas distribuidoras para ayudar a los proveedores a suministrar productos seguros de acuerdo con la normativa vigente. Para su implantación, las compañías en primer lugar tienen que implantar un sistema de gestión de calidad para tener una visión 360º de todos los aspectos relativos a la seguridad alimentaria y el control de calidad.

Los beneficios que ofrece este protocolo son muy amplios. Por un lado, facilita en gran medida el cumplimiento de la legislación. Por otro lado, reduce los costes operativos derivados de cualquier tipo de error en la cadena productiva. Además, mejora notablemente la confianza de los consumidores. Por supuesto, permite un control mucho más dinámico y eficiente de los riesgos para la seguridad en el ámbito alimentario. Y, por último, concilia la seguridad alimentaria y la evaluación de la calidad.

Cabe señalar que el estándar IFS se puede aplicar tanto a productos tanto alimentarios como no alimentarios: transporte, descarga, almacenaje, distribución… Todas las fases de la cadena de producción, hasta llegar al consumidor final.