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Todo lo que debes saber sobre el reglamento EMAS



El reglamento EMAS es una Reglamentación de la Unión Europea vinculada con los Sistemas de Gestión Ambiental. Concretamente, es la Reglamentación del Consejo Nº 183/93, aprobada a mediados del año 1993. Esta normativa determina la participación de forma voluntaria de las compañías pertenecientes a los diferentes sectores industriales del Programa Europeo de la Ecogestión y Ecoauditoría (EMAS).

Por lo tanto, EMAS requiere a los distintos países que pertenecen a la Unión Europea a que creen y gestionen estructuras administrativas que fomenten este programa. De este modo, se las empresas se ven impulsadas a participar en él de manera voluntaria.

 

Reglamento EMAS: ¿cuáles son los objetivos?

El objetivo prioritario del EMAS es cumplir con la legislación vigente de la Comunidad Europea en todo lo relacionado con el medio ambiente y el desarrollo sostenible. En relación con las diferentes determinaciones tomadas por el Consejo, el fin principal es reforzar la economía a través de la protección del entorno.

Este reglamento establece que son las compañías, tanto públicas como privadas, las que deben asumir la responsabilidad de gestionar adecuadamente el impacto ambiental de sus actividades, actuando en un total de tres campos:

  • Por un lado, las empresas tienen que adoptar una postura activa en todo lo relativo con la protección medio ambiental y la puesta en marcha de medidas que permitan un desarrollo sostenible.
  • Por otro lado, es responsabilidad de las compañías prevenir y minimizar la contaminación.
  • Y, por último, deben invertir en I+D+i para crear y desarrollar tecnologías respetuosas con el entorno.

Cumplir con la normativa EMAS es directamente responsabilidad de las organizaciones y empresas. La forma más sencilla y efectiva de llevar a cabo las medidas es a través de la implantación de Sistemas de Gestión Ambiental, los cuales se enfocan en cuatro áreas: política ambiental, mejora continua, información a las personas interesadas y programas medioambientales.

 

ISO 14001 y EMAS

El Sistema Comunitario de Gestión y Auditoría Medioambiental se diseñó en un primer momento para el sector industrial, única y exclusivamente. Fue en el año 2001 cuando se llevó a cabo una revisión de dicha normativa, en la que se amplió el alcance de este sistema a todo tipo de empresas. Por tanto, cualquier compañía, independientemente del sector, podía decidir de forma voluntaria si participar o no en el programa. No obstante, se adoptaron los requisitos de la ISO 14001 sobre el Sistema de Gestión Medioambiental.

Un año antes de esta modificación, en el año 2000, se elaboró una guía acerca del procedimiento para aplicar la norma UNE-EN ISO 14001 en entidades locales. De este modo, se facilitaba su acceso a la legislación vigente, teniendo en cuenta cuál es la problemática a la que se enfrentan la gran mayoría de entidades de carácter local.

Fueron muchas las compañías locales que se interesaron por la aplicación de este tipo de herramientas a los sistemas de gestión medioambiental que tenían en marcha. La razón principal es que estas normativas llevan implícitas las bases sobre las que se asientan las políticas actuales de protección medioambiental: reducir la contaminación es tarea de todos, tener un desarrollo sostenible a nivel europeo, utilizar tecnologías limpias y tener derecho a la información sobre medio ambiente.

Por último, debemos señalar que aquellas compañías reconocidas con el EMAS cuentan con una política sobre medio ambiente perfectamente definida. Además, de forma periódica informan a las entidades y administraciones correspondientes de cómo hacen uso de dicho sistema. El compromiso de la alta dirección es clave para que la empresa asuma la intención de adecuar y mantener una política medioambiental en su estructura.