Protegerse de las reclamaciones de la Ley de Protección de Datos



La información es el activo más valioso para las empresas del siglo XXI, de ahí que la Ley de Protección de Datos tenga una gran importancia en el ámbito corporativo. Una normativa que cobra una especial relevancia en lo que, al tratamiento de los datos personales de usuarios, clientes, proveedores y otros agentes se refiere.

 

Protegerse de las reclamaciones de la Ley de Protección de Datos

 

¿Qué es la Ley de Protección de Datos?

Lo primero y más importante es conocer de forma precisa en qué consiste la Ley de Protección de Datos. Se considera “dato personal” a cualquier dato de carácter informativo que sea capaz por sí mismo de identificar a una determinada persona física. Incumbe a todos los Estados miembros de la Unión Europea, y es vinculante para empresas ubicadas en cualquier parte del mundo que traten datos personales de ciudadanos europeos.

El objetivo de la Ley de Protección de Datos es proteger el derecho de las personas físicas a la preservación de sus datos personales, así como asegurar el respeto a las libertades y los derechos individuales que recoge la Constitución. La normativa europea se aprobó en abril de 2016, aunque no se hizo efectiva hasta 2018. Desde entonces, es de obligado cumplimiento en todos los Estados miembros de la UE, aunque cada país puede poner en marcha sus propias leyes.

Para protegerse de las reclamaciones de la Ley de Protección de Datos, uno de los pilares fundamentales para cualquier compañía es que los datos deben ser tratados única y exclusivamente para el fin para el que se solicitan. Los usuarios tienen que estar debidamente informados de ello. Además, los datos deben ser eliminados siguiendo un estricto protocolo de seguridad en un plazo de tiempo concreto.

Por supuesto, la transparencia de la información proporcionada a los interesados acerca del tratamiento de sus datos personales es vital. Y, por último, cabe destacar lo importante que es obtener el consentimiento legítimo y expreso para la obtención y posterior tratamiento de datos personales.

Ley de Protección de Datos en sitios web

¿Tienes una página web de tu negocio y utilizas un formulario para que se suscriban a la newsletter? ¿O vendes productos y servicios a través de una tienda online? ¿Tienes un formulario de contacto para que los usuarios interesados en tu negocio puedan ponerse en contacto contigo? En todos estos casos están recogiendo datos personales de los usuarios, de forma que debes adaptarte a la Ley de Protección de Datos para evitar reclamaciones.

Para cumplir con el reglamento, lo primero es explicar de forma clara y directa para qué vas a utilizar los datos facilitados por los usuarios. Recuerda que solo vas a poder usarlos para el fin especificado en la página web. Además, debes habilitar obligatoriamente una casilla de verificación para que los usuarios den su consentimiento explícito y acepten la política de privacidad.

La información que como propietario del sitio proporciones tiene que ser presentada en dos capas, del siguiente modo. En la primera capa debe constar un resumen de los puntos más relevantes en lo que respecta al tratamiento de los datos personales de los usuarios. La segunda capa sirve para explicar al detalle la información presentada en la primera.

Todos estos principios deben ser aplicados en todas las empresas, con independencia de su tamaño y sector de actividad. Es esencial conocer qué tipo de información se trata. Cuando se habla del término “tratar”, engloba un amplio abanico de acciones: captar, procesar, almacenar, distribuir y eliminar. Por último, hay que destacar la importancia de contar con los recursos humanos y económicos necesarios para clasificar debidamente la información.