¿Para qué sirve la certificación IFS?



IFS (International Food Standard) es una norma internacional específicamente dirigida al campo de la alimentación: distribuidores, mayoristas, minoristas y empresas de envasado de alimentos deben estar en posesión de esta norma.

Se aplica en todas las fases de la cadena de producción, y establece una serie de requisitos relacionados con los sistemas de gestión, como las Buenas Prácticas de Manipulación o el Análisis de Riesgos y Control de Puntos Críticos. Del mismo modo que otros estándares, la IFS se basa en la mejora continua para cumplir con todas las obligaciones que exige la ley, y para proteger a los consumidores finales.

 

¿Para qué sirve la certificación IFS?

 

A diferencia de las normas ISO que se centran en el Sistema de Gestión de Calidad de las organizaciones, la certificación IFS pone su foco en la certificación de producto. Verifica que la producción de alimentos se realiza garantizando su salubridad e inocuidad.

¿Cuáles son los beneficios de la IFS?

Este certificado ofrece una serie de beneficios a las empresas del sector alimentario que es de especial interés conocer. Uno de los principales objetivos es el de construir un Sistema de Gestión de Calidad para controlar que se cumplen las restricciones y las exigencias de las leyes que regulan este sector, sobre todo las vigentes en los países de destino de los productos terminados.

La IFS mejora de forma constante el rendimiento en el ámbito de la seguridad alimentaria. Un aspecto muy importante, sobre todo ahora debido a la pandemia del coronavirus. La seguridad y la higiene son dos pilares esenciales en todas las etapas del proceso productivo.

En los últimos años, las certificaciones en el sector alimentario han tomado una gran relevancia ya que los consumidores son más exigentes y están mejor informados. Contar con ellas significa poder garantizar a los clientes que las empresas trabajan de manera metódica para garantizar la máxima calidad en los productos terminados.

Más allá del consumidor final, esta norma aumenta la confianza entre fabricantes y minoristas, al tiempo que facilita la transparencia durante toda la cadena de suministro. El control es más sencillo, reduciendo así cualquier posible peligro de contaminación y aumentando la eficiencia productiva de las compañías.

A todo ello hay que sumar que la certificación IFS otorga mayor visibilidad a las empresas y les ayuda a conseguir una ventaja competitiva en el mercado. Las compañías logran una posición privilegiada al ser consideradas de confianza y calidad.

Aspectos para considerar sobre la IFS

Si una organización no cumple las normas de almacenamiento, transporte, carga y descarga, lo más probable es que la entrega y la mercancía se entreguen en mal estado. Esto supone casi con total seguridad la pérdida de confianza de proveedores y de clientes. La carga y descarga es una de las fases más críticas de la cadena de producción, y es esencial respetar las normas: uso adecuado de materiales, cadena de frío… Lo mismo sucede con el resto de las etapas. En todas hay que respetar una serie de normas.

Los requisitos de la certificación IFS logistics se dividen en seis capítulos: Responsabilidad de la dirección; Sistema de gestión de la calidad y de la seguridad alimentaria; Gestión de los recursos; Planificación y proceso de producción; Medición, Análisis, Mejoras; Inspecciones externas.

En definitiva, la IFS Food es uno de los estándares más relevantes para la evaluación de proveedores de marcas blancas, y actualmente es la certificación más extendida en España. En Anexia Consultoría nos ponemos a tu entera disposición para asesorarte y orientarte para la obtención del certificado. Somos una empresa de calidad, y contamos con un equipo de grandes profesionales. Puedes ponerte en contacto con nosotros.