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La certificación ISO que hará despegar a tu empresa

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Si quieres hacer despegar a tu empresa, independientemente de su tamaño y sector de actividad, las certificaciones ISO son tus mejores aliadas. Son un conjunto de normas desarrolladas por la Organización Internacional de Estandarización (ISO) para mejorar la gestión de las empresas en todos sus ámbitos. La obtención de un certificado ISO en alguna de sus normas garantiza que tu empresa cumple una serie de estándares para asegurar la seguridad, calidad y eficiencia de sus productos y/o servicios.

Los beneficios de obtener un certificado ISO son muy amplios, siendo la mejora de la imagen que se proyecta hacia los clientes, los proveedores y otros agentes uno de los más destacados. Además, al estar orientado hacia la mejora continua, aumenta la productividad y se simplifica la toma de decisiones. Todos estos beneficios se traducen en un incremento del volumen de negocio.

 

ISO 9001

Existen un amplio abanico de certificados ISO, cada uno con sus propias características y propósitos. Uno de los más demandados por las compañías actuales es el ISO 9001 (Sistema de Gestión de Calidad). Tal y como su propio nombre indica, es una norma que hace hincapié en ofrecer unos productos y/ servicios de mayor calidad, con el cliente como eje central del negocio.

El Sistema de Gestión de Calidad ISO 9001 ayuda a las empresas a controlar de manera continuada la calidad en todos los procesos, y sus principales beneficios son: ayuda a mejorar la satisfacción del cliente, reduce el margen de error, aumenta la motivación de los empleados y amplía las oportunidades de negocio.

La norma ISO se divide en 10 apartados: objeto y campo de aplicación, referencias normativas, términos y definiciones, contexto de la organización, liderazgo, planificación, soporte, operación, evaluación del desempeño y mejora.

 

Historia

En sus primeras ediciones, la norma ISO 9001 estaba dirigida única y exclusivamente a grandes empresas industriales. Con el paso del tiempo, ha evolucionado en sucesivas revisiones, adaptándose a las necesidades de todo tipo de organizaciones, incluyendo pequeños negocios.

La revisión del año 2000 supuso un gran paso adelante, y se introdujo el Sistema de Gestión de Calidad. Las principales novedades fueron la orientación a la satisfacción de los clientes y a la gestión de los procesos, con un claro enfoque hacia la mejora continua.

La última revisión fue la del año 2015, en la que se potenció aún más el enfoque hacia la gestión eficiente. Además, se adoptó una estructura de ciclo de mejora, que es la que se utiliza en todos los modelos de gestión. Esto facilita en gran medida la integración de los diferentes certificados ISO.

 

Ciclo de mejora continua

El ciclo de mejora continua es el principal pilar del Sistema de Gestión de Calidad. La adecuada programación de los procesos es la base de la evolución del desempeño de las empresas actuales.

  1. Planificar: la planificación implica la realización de un análisis previo de los objetivos y del proceso.
  2. Hacer: es el segundo paso del ciclo de mejora continua, en el que la organización coordina los recursos y las actividades para dirigirse hacia los objetivos propuestos.
  3. Verificar: en tercer lugar, es necesario realizar controles y revisiones en los que se compara el estado de la evolución real del proceso con la situación planificada inicialmente.
  4. Actuar: es la última fase, en la que se aplican las correcciones que sean necesarias.

 

Cabe señalar que el proceso de mejora continua no tiene final. En su aplicación dentro del Sistema de Gestión de Calidad, las organizaciones plantean nuevas metas y objetivos como parte de su estrategia general anualmente, repitiendo el ciclo una y otra vez.