Certificado de calidad para empresa distribuidora de peluquería y cosmética



El certificado de calidad es una herramienta de verificación acerca de los procesos que una compañía lleva a cabo para la producción de sus productos, la cual acredita el correcto cumplimiento de los estándares de calidad. En el sector de la peluquería y la cosmética existe una cada vez mayor competitividad entre las empresas debido al aumento de la demanda de este tipo de productos.

Según datos de CB Insights, en 2023 la industria cosmética generará 800.000 millones de dólares, lo que supone un incremento del 50% con respecto a 2017, cuando la facturación fue de 530.000 millones de dólares. Un crecimiento exponencial que los expertos explican por dos factores: el aumento de la esperanza de vida y los hábitos de consumo de las nuevas generaciones.

Para seguir creciendo y aumentar su cuota de mercado, las empresas necesitan certificarse en calidad. La International Organization of Standardization (Organización Internacional de Estandarización) establece los parámetros del Sistema de Gestión de Calidad 9001. Una normativa de carácter internacional que permite a las compañías implementar procesos de mejora continua y ganarse la confianza de los clientes.

ISO 9001 - Sistema de Gestión de Calidad

La ISO 9001 es una norma internacional a la que pueden acceder empresas distribuidoras de productos de peluquería y cosmética de todos los tamaños. Su principal pilar es el ciclo de mejora continua PDCA:

  • Planifica: la primera etapa consiste en realizar un estudio de mercado para hallar las actividades que hay que mejorar y se fijan las metas a alcanzar. Para dar con las posibles mejoras, existen diferentes métodos, como buscar nuevas oportunidades de mercado, escuchar las opiniones de los trabajadores u organizar grupos de trabajo.
  • Hacer: se llevan a cabo los cambios necesarios para implantar las nuevas propuestas. Por lo general, se recomienda hacer una prueba piloto para probar el funcionamiento antes de proceder a hacer los cambios a gran escala.
  • Comprobar: una vez puesta en marcha las mejoras, hay que dejar un periodo de prueba para verificar que funciona correctamente. Si no cumplen las expectativas o no permiten alcanzar los objetivos fijados, hay que modificarlas.
  • Actuar: cuando finaliza el periodo de prueba, es requisito indispensable analizar los resultados y compararlos con el funcionamiento de las actividades antes de las mejoras.

Uno de los principales beneficios de implementar la ISO 9001 es que la norma hace que la organización deje de centrarse en sus productos y ponga el foco en los clientes. De lo que se trata es de entender sus necesidades y anticiparse a ellas para crear valor para ellos.

Gracias a la mejora en la gestión de la calidad, la empresa aporta una nueva imagen al mercado. A corto plazo, la ISO 9001 aporta grandes mejoras en los procesos empresariales, lo que se traduce en una reducción de los residuos y un aumento en la calidad de los productos.

Además, se consigue un mejor rendimiento en las actividades, tanto internas como en relación con los competidores. Los objetivos y las ideas están perfectamente alineadas en favor de la empresa, de manera que los empleados estarán más motivados y serán más productivos.

Con la ISO 9001, en el largo plazo muchas empresas aumentan sus ventas ya que los clientes se convierten en fieles y leales. Las compañías también son capaces de anticipar los problemas que pueden producirse en los procesos, de tal manera que la dirección tiene una visión previa de los potenciales fallos y puede proponer fallos antes de que se produzcan.

En Anexia Consultoría podemos ayudarte a certificar tu negocio en la norma ISO 9001 y construir un buen Sistema de Gestión de Calidad.