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¿El ‘blockchain’ es compatible con el derecho al olvido?


28/10/2019

En la mayoría de los casos la legislación va adaptándose a los cambios tecnológicos para proteger y garantizar los derechos fundamentales de todos los seres humanos. Cada vez son más los retos que los nuevos desarrollos desafían a los legisladores. En el caso del ‘blockchain’ presenta incompatibilidades intrínsecas a este tipo de tecnología descentralizada y trazable frente a la normativa de protección de datos.

En el artículo “Los principales retos en la regulación de ‘blockchain’ explicados” de Iván Cáceres Rodríguez en Confilegal, plantean la disyuntiva entre las ventajas del ‘blockchain’ y los riesgos que se abren a su paso. Por un lado, regular el mercado de criptomonedas y las actividades relacionadas es todo un desafío y, por otro, pero también de vital transcendencia, la protección de datos de los usuarios.

 

El ‘blockchain’ es compatible con el derecho al olvido.jpg

 

¿Qué es el derecho al olvido?

El derecho de supresión es el derecho a solicitar, bajo ciertas condiciones, que los enlaces a tus datos personales no figuren en los resultados de una búsqueda en internet realizada por tu nombre. La normativa de protección de datos (RGPD) permite que puedas ejercer ante el responsable del tratamiento tus derechos de acceso, rectificación, oposición, supresión, limitación del tratamiento, portabilidad y de no ser objeto de decisiones individualizadas. En la Agencia Española de Protección de Datos tienes todo el proceso y el formulario de como ejercer tu derecho de supresión.

En el caso del ‘blockchain’ es complicado pues su tecnología esta desarrollada para ser irreversibles, es decir, no poder eliminarse la información. Se pueden hacer nuevos bloques, pero un bloque una vez validado no se puede eliminar. Si bien la información está cifrada, y los usuarios no tiene porque identificarse, pero es complicado mantener un equilibrio de los derechos de protección de datos y de la trazabilidad de las transacciones sobre todo para la regulación fiscal.

¿Cómo funciona el ‘blockchain’?

Seguro que has oído hablar del ‘blockchain’ o cadena de bloques. Un sistema descentralizado que sobre todo se utiliza para hacer transacciones de criptomonedas, aunque se puede aplicar a todo tipo de transacciones.

El control de estas transacciones reside en los usuarios mediante nodos y no en los intermediarios. Podría decirse que los propios usuarios se convierten en validadores de transacciones. Es decir, los bloques formados por los nodos y las transacciones, que a su vez están enlazados y cifrados forman una base de datos distribuida y segura.

El proceso es sencillo, un usuario quiere hacer una transferencia a otro, esa transacción la tienen que validar otros usuarios y una vez validada, la transacción se realiza. Cuando el bloque tiene un número considerable de transacciones validadas se ‘sella’ y se añade a la cadena de bloques. Los usuarios son anónimos, se sabe la cuantía de la transacción y si desde la cartera, desde donde se hace dicha transacción, hay la suficiente cantidad de criptomonedas como las que está demandando para mover.

Para sellar los bloques con las transacciones validadas entran en juego los mineros de datos. La minería de datos consiste en validar cada bloque y cerrarlo cuando ya tiene suficientes transacciones. La persona o personas que realizan esos procesos reciben una recompensa económica. Una vez se ha sellado el bloque es irreversible. Además, el ‘blockchain’ permite la trazabilidad de las transacciones y la información de dichas transacciones es pública.

Para entender de manera más detallada como funciona la tecnología ‘blockchain’ te recomendamos el artículo “Qué es ‘blockchain’: la explicación definitiva para la tecnología más de moda” de Xataka y sobre todo las infografías y vídeos que explican de manera sencilla como funciona la cadena de bloques.

‘Blockchain’ pública vs privada

No todas las redes ‘blockchain’ son públicas, existen casos en los que se hace de manera privada, es decir, no están completamente descentralizadas. Hay autoridades que se encargan de decir quien puede o no puede entrar a formar parte de esa red ‘blockchain’. Generalmente son empresas o instituciones, en este caso, la trazabilidad de las operaciones sería completa al saber quiénes son los usuarios que forman parte de la red, pero aun así sigue estando en conflicto con el derecho al olvido.

Esta tecnología facilita la transparencia de las operaciones y en muchos casos las agiliza. Al estar descentralizada, resta poder a los intermediarios, pero a su vez, también resta responsabilidades, en el caso de producirse una anomalía en una transacción no hay entidad donde reclamar, por lo menos el caso de las cadenas de bloques públicas. Esta tecnología tiene mucho potencial y aunque ahora su uso más conocido son las criptomonedas, cada vez son más sus aplicaciones y los desafíos jurídicos y tecnológicos que abre a su paso.