¿Pueden las certificaciones medioambientales revertir el cambio climático?



El cambio climático no es cosa del futuro, sino que está sucediendo en la actualidad y las previsiones a largo plazo de los científicos no son nada optimistas: aumento de la temperatura global que provocará una pandemia de estrés térmico en el año 2100, aumento del nivel del mar que causará la desaparición de decenas de ciudades, incremento de emisiones de gases de efecto invernadero…



Según el 'Global Climate Risk Index 2021' (Índice de Riesgo Climático Global 2021), desde el año 2000 han fallecido más de 475.000 personas como consecuencia de fenómenos meteorológicos extremos.

Por lo tanto, el cambio climático es una realidad innegable, aunque es cierto que, si particulares, empresas y gobiernos toman conciencia es posible paliar los efectos. Las compañías pueden certificarse en medio ambiente para acreditar su compromiso en forma con el entorno natural, lo que conlleva favorecer la adecuada gestión de los recursos y minimizar los impactos.

ISO 14001

La norma ISO 14001 tiene como principal objetivo implementar un Sistema de Gestión Ambiental en base a una serie de requisitos. Empresas de todos los tamaños y sectores de actividad pueden certificarse en esta norma para demostrar que realmente son responsables y están comprometidas con el cuidado y la preservación del medio ambiente.

Gracias a la ISO 14001 las organizaciones pueden identificar y gestionar todos los riesgos ambientales, teniendo en cuenta tanto la prevención como la protección del entorno natural. Esta norma tiene importantes beneficios para las empresas, más allá de minimizar el cambio climático: refuerzan su imagen como marca sostenible, aumentan su cartera de clientes, mejoran su rendimiento y evitan las sanciones de incumplir la legislación vigente en materia medioambiental.

Esta norma funciona según el método PDCA (Planificar, Hacer, Verificar y Actuar).

 

ISO 14064 e ISO 14067

La norma ISO 14064 sobre gases de efecto invernadero tiene como misión ofrecer credibilidad y veracidad a los informes de emisión de gases de efecto invernadero. Se divide en tres partes:

  • UNE-ISO 14064-1. "Gases de Efecto Invernadero. Especificaciones y orientaciones, a nivel de la organización, para la cuantificación y la declaración de las emisiones y reducciones de gases de efecto invernadero".
  • UNE-ISO 14064-2. "Gases de Efecto Invernadero. Especificaciones y orientaciones, a nivel de proyecto, para la cuantificación, la monitorización y la declaración de las reducciones y de las mejoras en la eliminación de gases de efecto invernadero".
  • UNE-ISO 14064-3. "Gases de Efecto Invernadero. Especificaciones y orientaciones para la validación y la verificación de declaraciones de gases de efecto invernadero".

Gracias a la implementación de esta norma, las empresas pueden obtener los siguientes beneficios: promover la transparencia en la presentación de informes de GEI, identificar los riesgos relacionados con los gases de efecto invernadero, apoyar la creación y el desarrollo de nuevos programas y crear confianza en todas las partes interesadas.

Por su parte, la norma ISO 14067 cuantifica la huella de carbono de procesos y productos. Numerosos estudios señalan que la reducción de la huella de carbono es la mejor herramienta para luchar contra el cambio climático. Si las emisiones de CO2 continúan aumentando al ritmo actual, en el año 2100 cerca del 75% de la población mundial sufrirá olas de calor mortales.

Así, la ISO 14067 es verificable y proporciona a las organizaciones una comprensión del impacto que generan sus productos y procesos, de manera que éstas pueden tomar las medidas de mejora que consideren oportunas para reducirlo. Una forma excelente de demostrar su compromiso frente a la lucha contra las emisiones de gases de efecto invernadero.

En Anexia Consultoría estamos especializados en auditoría, consultoría y evaluación de procesos de gestión del medioambiente.