Proyecto de Gestión de Riesgos: de qué se trata



El Proyecto de Gestión de Riesgos se refiere a la identificación, análisis y posterior planificación de respuesta y control de riesgos. La mejor forma de evitar cualquier tipo de riesgo en un proyecto es mediante la planificación proactiva.

Uno de los aspectos más relevantes es conocer cuál es exactamente el riesgo de un proyecto. Se denomina como tal a cualquier factor, interno o externo, que pueda causar retrasos en el cronograma o suponga un gasto extraordinario en el presupuesto fijado. 

Con una buena Gestión de Riesgos es posible detectar cualquier riesgo potencial que pueda surgir durante el ciclo de vida de un proyecto. De lo que se trata es de mitigarlo para que el proyecto pueda seguir su curso y cumplir con los objetivos.

Lo mejor es reaccionar a tiempo, y para ello es necesario tener listo un plan de contingencias. Una vez identificados y evaluados los riesgos, hay que diseñar las acciones correctivas que deben aplicarse. Para que la Gestión de Riesgos sea efectiva y cumpla su propósito, hay que contemplar distintas respuestas ante cada situación para minimizar el impacto generado por cada riesgo.

Gestión de Riesgos: fases

  1. El primer paso, y el más importante, consiste en planificar la Gestión de Riesgos. Hace referencia a todas las actividades que agrupan las tareas que hay que llevar a cabo para gestionar adecuadamente los riesgos de un determinado proyecto. Es muy recomendable el desarrollo de un protocolo de actuación que refleje las instrucciones a seguir cuando concurren determinadas circunstancias.
  2. A continuación, hay que identificar los riesgos que pueden afectar a un producto, prestando especial atención a las características de cada uno de ellos. Realizar el análisis cuantitativo es clave para evaluar la influencia de los riesgos.
  3. Y, por último, las organizaciones deben planificar la respuesta a los riesgos, desarrollando opciones y acciones para mejorar las oportunidades. El control es fundamental para dar seguimiento a los riesgos identificados y evaluar la efectividad de la Gestión de Riesgos.

¿Cuáles son los riesgos más comunes que pueden afectar a un proyecto?

En plena era digital, uno de los riesgos más frecuentes es la seguridad de los datos. En los últimos años, el número de ciberataques contra empresas de todos los tamaños y sectores de actividad ha aumentado de manera exponencial. El riesgo asociado al desempeño se da cuando el proyecto no logra los niveles de ejecución que se esperaban inicialmente. Lo más importante es identificar cuáles son los factores que están provocando esta situación, como la falta de comunicación entre los miembros del equipo.

El riesgo vinculado al tiempo es muy habitual. Los retrasos en el cronograma son muy graves y pueden afectar al presupuesto, a las fechas de entrega y al rendimiento en general. Si durante la fase de planificación inicial no se tienen en cuenta todas las variables, es muy probable que el líder subestime el tiempo que va a tomarles a los miembros del equipo finalizar el proyecto.

Y, por último, los riesgos operativos conllevan cambios en los procesos del equipo, como un cambio repentino en los roles del equipo. No todos los riesgos operativos se pueden prevenir o predecir, pero es esencial asegurarse de que todos los miembros del equipo están preparados para el cambio.

 

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