¿Por qué es bueno tener un certificado de calidad en mi empresa?



Las certificaciones de calidad se han convertido en un elemento imprescindible en las empresas. Teniendo en cuenta la gran competencia que existe en prácticamente todos los sectores de actividad, son un recurso excelente para generar confianza, aumentar la reputación de la compañía en cuestión y mejorar su eficiencia. Obtener este tipo de certificados requiere de un gran esfuerzo por parte de la empresa, así como la implicación de todas las partes de esta.

 

¿Por qué es bueno tener un certificado de calidad en mi empresa?

 

¿Qué es el certificado de calidad?

Lo primero es definir qué es el certificado de calidad. Se trata del resultado final de un proceso en el que una compañía garantiza la gestión de un determinado servicio o la fabricación de un producto basándose en una serie de normas preestablecidas, asegurando así que realiza todas las tareas del modo que la certificación exige.

Una de las certificaciones más conocidas es la ISO 9001, la cual demuestra la capacidad que tiene una organización no sólo para cumplir las necesidades de sus clientes de manera satisfactoria, sino también para anticiparse a ellas. Una norma de carácter internacional, que se puede aplicar en todas las empresas, con independencia de su tamaño y sector de actividad.

Se basa en el ciclo de la mejora continua, que consta de cuatro pilares fundamentales: planificar, ejecutar, evaluar y actuar.

Razones por las que hay que tener un certificado de calidad en la empresa

Ventaja competitiva

Lo primero para tener en cuenta es que un certificado de calidad en la empresa supone una gran ventaja competitiva con respecto a las empresas competidoras. Obtener este tipo de certificaciones requiere de un gran esfuerzo a nivel humano, económico y organizacional, de forma que son una herramienta excelente para aportar un valor añadido a los clientes.

Confianza

Los consumidores actuales se caracterizan por estar muy bien informados y ser muy exigentes. Por esta razón, durante el proceso de decisión de compra valoran muy positivamente a aquellas compañías que poseen un certificado de calidad. De esta manera, tienen la plena seguridad de que los productos o servicios que van a recibir son de la mejor calidad disponible.

Reputación

A todo ello hay que sumar que gracias a las certificaciones cualquier compañía logra una posición destacada en su sector de actividad gracias a un aumento de la reputación. Por lo general, el certificado transmite seguridad y confianza, lo que se traduce en un mayor nivel de ventas.

Costes operativos

Para lograr el certificado de calidad las compañías deben llevar a cabo una serie de reajustes en su organización. Gracias la optimización de los procesos en muchos casos se obtiene una reducción de costes operativos debido a la eliminación de pasos intermedios que no aportan valor alguno en el producto o servicio final, y que por lo tanto son innecesarios.

Riesgos

Por supuesto, los certificados de calidad reducen cualquier tipo de riesgo que aparece durante el proceso productivo. Riesgos tanto a nivel humano como organizativo o documental. Para los consumidores, esto se traduce en apostar por una compra con todas las garantías de calidad.

Comunicación

Y, por último, el hecho de que una compañía se ajuste de manera específica a la normativa vigente implica el esfuerzo de la organización en su conjunto, incluyendo a los colaboradores externos. La comunicación transversal es uno de los pilares más importantes para ajustar los tiempos y ritmos de trabajo, de tal manera que cada parte haga su aportación en el momento y forma requeridos.

Estas son las principales razones por las que realmente merece la pena tener un certificado de calidad en la empresa. En Anexia Consultoría te ayudamos con la implantación del certificado.